sábado, 21 de marzo de 2015


 Grandes en el asombro

se me pierden los ojos

allá por donde el cielo sangra

y no caben más granos de arena

en mi desierto.

Confeso  cobarde,

por primera vez de hinojos,

a mi manera expío  culpas,

Ya el vigía de la nada

me ha seducido

y aguardo,

con la amargura

de unas almendras

babeando de mi boca,

 que la noche implacable y negra

engulla  mi soberbia.
NG
 

sábado, 17 de enero de 2015

Hay que saber morirse...

Hay que saber morirse
con el adiós retenido
en la yema de los dedos,
morirse sin detenerse en la pena,
en el tiempo que dura
un padrenuestro bien rezado.


Hay que saber morirse,
disponer en acto litúrgico,
sobre el corporal
de puro lino blanco,
el corazón.


NG Enero 2015
 

domingo, 16 de noviembre de 2014

sábado, 25 de octubre de 2014


              "A todos los Mojados

              que mueren buscando una orilla mejor"

 


Esos ojos,

que con dolorosa fijeza

 sitian un horizonte

el anhelo de otra orilla,

quietos en la negrura

un pálpito de abandono

que espejea en cada ola.

Rotos en sal,

esos labios

la línea esquiva y fronteriza

donde expiran vientos

de oración, de súplica.

Y en lo profundo

esperan las Ninfas

sus ahogados

porque no son de nadie,

son del mar esos ahogados.

 

Otros son los ojos,

otros los labios,

otra la orilla

a la que las mujeres

vuelven,

vuelven,

vuelven,

hacen de ella

su única estancia

y otras son las bocas

que quieren

beberse el mar

hasta regresarles.

 

NG

 

jueves, 25 de septiembre de 2014

A veces...

A veces soy autista
de gestos y palabras,
me enroco en el silencio,
me trago la rabia
para que no sea nausea
en la boca.
Soy culpable.

Y entonces,
quiero ser mariposa
que vuelve a su capullo
y ser oruga
y arrastrarme
hasta el centro de la tierra
y acomodarme en tu regazo.

NG

sábado, 30 de agosto de 2014


Ella sabe...

Ella sabe de la noche

que azulea mientras cae,

sabe del cansancio

que se le adentra

en la carne,

de esperas tensas,

de tu aliento

acólito y frío

sobre su nuca,

de la furia pronta

en tu mano,

en tu boca,

se sabe tonta,

inútil, fea,

se sabe sucia,

una fosa séptica

cada vez que te derramas.


Ella sabe

de la crueldad

de tu rienda

cada vez más prieta,

sabe de tus maneras

engañosas, de tu halo

insustancial y afligido.


Y sabe que volverá a dejar

la huella en el espejo

para que no se sepa.


NG


viernes, 22 de agosto de 2014

Se me impacientan las horas...

Se me impacientan las horas,
esas que languidecen en la tarde
y en su vertiginosa caída
aún se detiene el instante
a hurgar en lo mas hondo,
en el mas recóndito rincón
de tanta biografía,
Se detiene e indaga
en el perfil
de mis arrugas latentes.

Se me impacientan las horas,
esas en las que Morfeo
no se apiada,
esas en las que fiera al acecho
espío tu tiempo
para atrapar la dicha
antes de que culmine
el último de tus segundos.

NG